Lo
bueno de organizar viajes con cierto desorden en cuanto a lo que visitar es que
siempre hay hueco para las sugerencias de última hora que la gente del lugar te
suele hacer. Trakai fue una de ellas. Se trata de una región de lagos situada a
unos 30km de Vilnius donde el principal centro de interés es un castillo
ubicado en una isla en el medio de los lagos. Por ese castillo, construído en el siglo XIV aunque con varias reconstrucciones, pasaron
diferentes civilizaciones a lo largo de la historia de Lituania, y lo que más
me sorprendió allí fue descubrir que el territorio Lituano alcanzaba en un
momento de su historia desde el Báltico hasta el Mar Negro, con fuertes
influencias por aquel entonces de Turquía e incluso de la antigua Persia. En la
región de Trakai residieron las minorías étnicas “Karaims” y “Totorjs”, de
plena ascendencia oriental y de las cuáles aún quedan descendientes entre la
actual población lituana.
