Aprovecho
una vez más el trayecto en tren para
escribir. Voy a bordo de un tren con destino Zagreb que hoy pasa a formar
parte de la historia de Serbia, Croacia y Eslovenia. A partir de mañana dejará
de ofrecer un servicio que desde hace años venía dando. Este tren nocturno unía
hasta hoy las ciudades de Belgrado, Zagreb y Lubljana, pero la subida de tasas
que está llevando a cabo Eslovenia, motivada por la presión de la Unión
Europea, ha forzado a los gobiernos de Serbia y Croacia a cortar esta conexión.
Una
chica serbia con un inglés impecable que viaja en mi mismo compartimento ha
sido quien me ha hecho saber de esta situación. Ella viaja a Lubljana para
visitar a su novio. Dice que podría haber cogido otro tren para hacer este
trayecto, pero sin embargo ha querido montar en este tren por última vez, y
parece ser algo realmente importante para ella porque me cuenta con entusiasmo
que incluso lo ha puesto en su estado de Facebook.
