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viernes, 8 de noviembre de 2013

Concurso fotográfico "Caminos de Hierro"

La Fundación de los Ferrocarriles Españoles ha convocado la 27º edición de su concurso fotográfico "Caminos de Hierro". He participado con la serie "Tránsito entre gélidos destellos", 5 fotografías que tomé en Belgrado en diciembre de 2012. 




martes, 18 de junio de 2013

BELGRADE SECURITY FORUM 2013


Esta es mi solicitud de colaboración en el Belgrade Security Forum 2013, que tendrá lugar en Belgrado  del 19 al 21 de septiembre. El tema de esta tercera edición del encuentro es: ¿Están los Estados en de-construcción?

martes, 11 de diciembre de 2012

La ciudad más fea en el lugar más hermoso


“Cuando Corbusier dijo que Belgrado es la ciudad más fea ubicada en el lugar más hermoso, tenía ante sí los resultados de las destrucciones dadas durante siglos. Los que aman y conocen esta ciudad, no la conocen en base a lo que han visto o tocado en ella. Su parte más grande y quizas la mas bella, es aquella que ha desaparecido para siempre y jamás la veremos, filmaremos o tocaremos de nuevo. Pero la parte desaparecida también le pertenece a la historia, aquella que jamás podrá reconstruirse, aquella parte de la historia que se encuentra en nosotros mismos y no en el mundo que nos rodea. Evidentemente que la ciudad más fea en el lugar más bello de Corbusier, a través de la historia era frecuentemente la ciudad más bella en el lugar más terrible del mundo. Como conclusión podríamos parafrasear el “New York Times” del lejano año 1876: Si las ocasiones de la frecuente visita de los otománes a Europa no fueran obstaculizadas por Serbia con Belgrado, con seguridad hoy tendrían el mismo aspecto Alemania y Francia, Viena, Munich y Marsella.”


Milorad Pavic, escritor.


domingo, 9 de diciembre de 2012

Nieve como compañía: Belgrado - Zagreb



Aprovecho una vez más el  trayecto en tren para escribir. Voy a bordo de un tren con destino Zagreb que hoy pasa a formar parte de la historia de Serbia, Croacia y Eslovenia. A partir de mañana dejará de ofrecer un servicio que desde hace años venía dando. Este tren nocturno unía hasta hoy las ciudades de Belgrado, Zagreb y Lubljana, pero la subida de tasas que está llevando a cabo Eslovenia, motivada por la presión de la Unión Europea, ha forzado a los gobiernos de Serbia y Croacia a cortar esta conexión.

Una chica serbia con un inglés impecable que viaja en mi mismo compartimento ha sido quien me ha hecho saber de esta situación. Ella viaja a Lubljana para visitar a su novio. Dice que podría haber cogido otro tren para hacer este trayecto, pero sin embargo ha querido montar en este tren por última vez, y parece ser algo realmente importante para ella porque me cuenta con entusiasmo que incluso lo ha puesto en su estado de Facebook.

sábado, 8 de diciembre de 2012

Беoград


Ya ha pasado un día desde que llegase a la capital de la antigua Yugoslavia, a la "ciudad blanca" como viene a significar su nombre. Belgrado, punto neurálgico de las tensiones vividas en los Balcanes hace menos de 20 años, me recibió ayer con la mejor y más soleada de sus caras, algo que contrasta mucho con la copiosa nevada que acabo de encontrarme al despertar. 

A primera vista la ciudad parece no tener demasiado encanto, es más, podría decirse que es una ciudad fea, pero a veces, incluso aquellas ciudades con menos atractivo físico pueden tener muchas cosas que ofrecer. Las calles y edificios de Belgrado palpitan la historia más reciente de Europa. Las huellas de los bombardeos que en 1999 la OTAN llevó a cabo a lo largo de todo el país durante 76 días todavía pueden observarse. Aquello pondría punto y final al conflicto armado de los Balcanes y daría pie a las últimas secesiones de los territorios Yugoslavos: Montenegro en 2003 y Kósovo en 2008 (la situación de este último aún no termina de estar clara, o al menos no para los serbios). 

viernes, 7 de diciembre de 2012

Tren D341 Budapest - Beograd



Acabo de llegar a Belgrado, son las 7:30 de la mañana y un increíble amanecer me da la bienvenida. El trayecto del tren se suponía de 6 horas, pero se ha alargado a 8 con la buena suerte de que eso me ha permitido conocer a Dejan Vukovic, el tipo con el que he compartido compartimento en el tren, valga la redundancia, durante parte del trayecto. Pasadas las 6 horas que supuestamente tardaría en llegar a Belgrado me entraron los nervios al ver que no llegaba, así que pregunté con inseguridad y poca esperanza a aquel hombre que estaba sentado frente a mi la principal cuestión: ¿hablas inglés? (Preguntar si hablaba español era demasiado atrevido) Su afirmación ha deparado en 2 horas de intensa conversación sobre la economía, la política y la vida en Serbia durante la guerra y en la actualidad, unos temas tan interesantes que no me he podido resistir a su invitación de tomar un té con limón en la estación tras la llegada.