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sábado, 13 de abril de 2013

Sebastopol


¡El sol de Sebastopol me ha dado energía para al menos un mes! Había olvidado lo que era sentir calor, sudar, agobiarme por llevar la chaqueta puesta. Tuve incluso un amago de bañarme en la playa, pero me pudo la sensatez y el murmullo de que las aguas del Mar Negro son muy frías.

Al igual que Odessa, Sebastopol fue en su origen un asentamiento de griegos y romanos. Los restos de la polis griega, Quersoneso, son el mayor reclamo turístico que ofrece la ciudad, con sus columnas a la orilla del mar, sus torreones y sus murallas. Nunca he estado en Grecia, pero por un momento me sentí como paseando junto a los restos del Panteón de Atenas.

viernes, 12 de abril de 2013

Yalta




El miércoles llegué a Yalta tras 12horas de tren y dos más de autobús. Los transportes en Ucrania son el más claro ejemplo de que “el que algo quiere, algo le cuesta”. Pero lo que allí me esperaba mereció la pena. La península de Crimea está formada por grandes montañas que se extienden desde el centro hacia el suroeste y que acaban en inclinados valles y acantilados bañados por las aguas del Mar Negro. En uno de esos verdes valles se encuentra Yalta, una pequeña ciudad de 80.000 habitantes dónde puedes darte un baño en la playa mientras tienes a tu espalda unas increíbles vistas de las montañas nevadas.

jueves, 11 de abril de 2013

Odessa

Odessa, conocida como la Perla del Mar Negro, una fusión de arquitectura francesa e italiana que da lugar a una ciudad de gran belleza. Griegos y romanos fueron las primeras civilizaciones en pasar por allí, aunque no adquiriría la categoría de ciudad hasta que en el siglo XVIII la emperatriz rusa Catalina la Grande decidiese crear allí un puerto marítimo que diese entrada a las mercancías procedentes del sur. Esta iniciativa fue puesta en práctica y supervisada por el conde español José de Ribas, quien se dice que fue uno de los múltiples amantes de la emperatriz, a la que por lo visto le gustaba mucho el sexo. En el centro de Odessa hay una estatua dónde se puede ver a la emperatriz Catalina en el medio y a su alrededor cuatro de sus principales amantes, entre los que se encuentra el conde español.