¡El
sol de Sebastopol me ha dado energía para al menos un mes! Había olvidado lo
que era sentir calor, sudar, agobiarme por llevar la chaqueta puesta. Tuve
incluso un amago de bañarme en la playa, pero me pudo la sensatez y el murmullo
de que las aguas del Mar Negro son muy frías.
Al
igual que Odessa, Sebastopol fue en su origen un asentamiento de griegos y
romanos. Los restos de la polis griega, Quersoneso, son el mayor reclamo turístico que
ofrece la ciudad, con sus columnas a la orilla del mar, sus torreones y sus
murallas. Nunca he estado en Grecia, pero por un momento me sentí como paseando
junto a los restos del Panteón de Atenas.








